Comunicación Interna Responsable

La comunicación interna tiene un aporte concreto para hacer en materia de RSE. Los valores endógenos de una empresa, la forma de trabajar que promueve, las palabras y conductas de cada gerente, de cada jefe, de cada miembro de la organización navegan en el vasto río de la comunicación interna.

¿Qué estamos transmitiendo en un diálogo laboral, en un mensaje de intranet o cartelera?

La comunicación interna es un vehículo que transporta cultura organizacional. En ella viajan significados compartidos, valores, clima y sentido del trabajo. En estas comunicaciones encontramos el propio medio ambiente de la empresa (saneado o contaminado).

También para toda organización es imposible no comunicarse con el entorno. Su cultura drena por el caudaloso río de la comunicación interna y llega a la sociedad. Y aunque las paredes de la empresa fueran impermeables o herméticas -Watzslawick nos perdone- y su clima interno fuera aislado o absoluto -obviemos a Einstein-, siempre tendremos una segunda pregunta para hacernos: ¿A quiénes nos estamos dirigiendo?

El modelo 2S (Sentido-Salario) de comunicación interna, sostiene: «no son empleados, son personas». Cada integrante de la organización es a la vez padre, madre, hijo. Cada trabajador es, al mismo tiempo, de 9 a 18 horas, ciudadano. De una u otra manera la comunicación interna resquebraja el dique y atraviesa las paredes de la oficina o la fábrica. Sus aguas pueden dar vida o quitarla, regar campos fértiles o inundarlos.

Las personas pasamos gran parte de nuestra vida trabajando. Adquiriendo conductas que luego llevaremos al metro, al tránsito, a la ciudad, a casa.

Una comunicación interna responsable también debe contemplar que, siempre, está dirigiéndose a la sociedad.

Manuel Tessi


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