La palabra del líder

Recientemente, el Centro de Estudios Financieros (CEF) publicó una encuesta en la que consultó a profesionales de distintas empresas de la región sobre qué cualidades debiera tener un directivo para poder motivar a sus reportes. Muchas de las respuestas obtenidas tienen directa relación con la comunicación interna, y a su vez con los postulados del Sistema 1a ®.

Es sabido que las comunicaciones directivas tienen alto impacto en toda la organización. Para que ese impacto sea positivo el Sistema 1a ® propone que los líderes den el primer paso en las comunicaciones de la organización (Primero Adentro, Primero Arriba). En particular el primer modelo (Modelo 1A, que le da nombre al Sistema) plantea profundizar la comunicación intrapersonal de Directivos con el objeto de lograr una mejor codificación y decodificación de mensajes (elaboración estratégica y escucha activa).

Por su parte, el segundo modelo del Sistema (Modelo 2S: Sentido y Salario) guía al líder en su palabra, y lo ayuda a brindar a su equipo un mayor sentido en la tarea que realizan, evitando que todo el incentivo del grupo recaiga sólo en la recompensa material. Cuando los equipos alcanzan mayores niveles de sentido, sus resultados son mejores, mejoran los beneficios de la organización y por ende la contraprestación salarial. La palabra del líder tiene una relación directa con los resultados organizacionales.

Dentro de las dimensiones de la comunicación interna, el Sistema estipula que la comunicación interpersonal es la que tiene mayor posibilidad de transmitir Sentido. El “cara a cara” del jefe, su palabra, motivación y comportamiento cotidiano, tienen el mayor potencial de sentido o significado para la tarea grupal. Esto sucede en particular cuando el líder tiene un entrenamiento en comunicación interna y sus mensajes responden a una estrategia integral.

Una parte es responsabilidad de cada jefe, pero otra parte también de la organización. Esta debe fomentar, a través de la estrategia integral, los espacios de participación para que se puedan compartir (comunicar) los objetivos generales, y no solamente “informarlos”. Será en ese espacio interpersonal en el que cada empleado tendrá la oportunidad de hacer propios dichos objetivos.

La estrategia puede apoyarse de manera confiable en el tercer modelo (Modelo 3E: Escucha, Empatía y Emisión) siguiendo los tres pasos indispensables para cualquier comunicación institucional. Escuchar es el pilar fundamental de una comunicación efectiva, del cual deviene la empatía, que es ponerse en el lugar emotivo-afectivo de los destinatarios. Luego de estos dos pasos se avanza hacia la emisión efectiva, esto es, aquella que compromete y asegura la acción.

La investigación del CEF (Centro de Estudios Financieros) determinó diez cualidades para un directivo que sabe motivar a sus reportes. Veamos la estrecha relación que presentan estas cualidades con la comunicación interna estratégica:

  1. Manifestar confianza en sus colaboradores (48%).
  2. Dialogar de forma abierta con sus equipos (43%).
  3. Transmitir instrucciones con respeto (42%).
  4. Intentar solucionar los problemas (39%).
  5. Tratar a sus colaboradores como una parte importante para la empresa (36%).
  6. Exigir razonablemente (36%).
  7. Permitir desarrollar las capacidades de sus empleados (35%).
  8. Saber delegar (34%).
  9. Escuchar y contar con las ideas que aportan sus colaboradores (33%).
  10. Reconocer lo bueno y corregir lo malo (32%).

Manuel Tessi


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