El CIC en la práctica

Tendencias de gestión

“El CIC
es pensamiento estratégico
antes que acción táctica”

Roberto Casasnovas

RedINSIDE entrevistó a Roberto Casasnovas, Director de 1A Latinoamérica, quien compartió sus percepciones sobre los Consultores Internos que hoy lideran en nuestra disciplina y aportó algunas tendencias que observa en la práctica.

¿Cuáles son los principales desafíos que están afrontando los profesionales de comunicación interna? ¿Cómo los están capitalizando?

A medida que la disciplina crece para el management, crecen los desafíos para el Consultor Interno de Comunicación. Y esos desafíos son oportunidades. En mi opinión estamos llegando a un momento de inflexión, de tipo bisagra, muy saludable y necesario para la comunicación interna y para los profesionales que la están gestionando, ya que la alta gerencia se interesa cada vez más por nuestros servicios. En este sentido, creo que el peldaño inicial que eleva al comunicador hacia roles consultivos es la medición. La escucha con indicadores. Los emergentes de métricas integradas despiertan mucho interés en los directivos organizacionales y las prácticas destacadas demuestran que detrás de estos diagnósticos siempre hay un consultor interno.

¿A qué atribuye Ud. este creciente interés de la alta gerencia por la comunicación interna?

Sabemos que en los últimos años nuestra especialidad ha protagonizado en muchas estadísticas empresariales y que hoy despierta el interés de organismos internacionales que realizan mediciones (como el caso del Euro Monitor Communication, que este año abrió su versión para Latinoamérica). Pero no debemos olvidar que este protagonismo todavía se da porque la comunicación interna crece más como “problema” que como disciplina. Y ese problema llega con creces a la alta gerencia. Sin embargo, estas tendencias representan una enorme oportunidad para todos los que estamos involucrados en este sector. En mi experiencia, los profesionales que mejor aprovechan estas oportunidades son los llamados Consultores Internos de Comunicación.

¿Cuáles son las características principales de estos profesionales?

Podemos decir que más allá de las muchas características hay un punto común: la clara intención de desarrollar su rol consultivo. Buscan ganarse un lugar con su “pensamiento estratégico”, antes que con su “hacer operativo”. En general son profesionales muy activos, que “hacen” mucho, pero le dan prioridad al pensamiento y a la reflexión. Acaso por eso se destacan en las acciones que ejecutan. En algunos casos he visto que les pagan más por “pensar” que por “hacer”, lo cual me inspira y motiva profesionalmente. Su palabra tiene mucho peso para la alta gerencia, por eso los convocan a la mesa del board para pedirle opinión.

 En algunos casos he visto que al CIC
le pagan más por “pensar” que por “hacer”

 ¿Cuál es el diferencial que les permite alcanzar este logro?

Según lo que he visto en la gestión, estos profesionales siempre se están actualizando: se forman, estudian, leen bibliografía especializada, incorporan metodologías basadas en casos destacados, etc. La formación especializada tiene prioridad en su agenda. En cuanto a la gestión, se aseguran de contar con un planeamiento estratégico integrado, buscan permanentemente el involucramiento de la dirección y aportan indicadores de impacto contundentes de la gestión de comunicación. Estos son algunos de las principales características que se repiten en la mayoría de las geografías o industrias de la Región.

¿El rol del profesional como consultor interno es entonces una tendencia de vanguardia?

En verdad se trata de una tendencia que visualizamos hace más de diez años. Lo que sucede es que hoy las posibilidades se abren con mayor fuerza. Como vemos en las estadísticas internacionales, los problemas de comunicación interna aumentan y piden cada vez un mayor y mejor ejercicio profesional en la gestión. Y ese ejercicio hoy es, claramente, el rol consultivo. Hace una década en 1A diseñamos un entrenamiento para desarrollar profesionales en este rol. La primera universidad de Latinoamérica que lo puso oficialmente en sus programas fue la Universidad Austral de Buenos Aires. Hoy participamos en varios programas de escuelas de negocio y universidades de la Región y la raíz sigue siendo la misma de entonces: una escalera de ascenso para el área de comunicaciones cuyo máximo peldaño es el de Consultor Interno de Comunicación (CIC).

 “El CIC sabe que no se trata de copiar casos de éxito
sino de guiar su gestión con metodologías probadas”

 

¿Cómo se puede desarrollar el rol consultivo? Cuáles son las recomendaciones?

Yo mencionaría tres elementos que soportan el desarrollo paulatino, armónico y sólido de un consultor CIC.

  1. El elemento inicial que considero importante es la capacitación metodológica del profesional. Con formación específica en modelos de gestión, el profesional cuenta con una estructura conceptual que le permite construir estrategias de manera articulada y consistente, más allá del contexto particular en que se encuentre su empresa. El CIC sabe que no se trata de copiar casos de éxito, sino de guiar la gestión con metodologías probadas.
  2. El otro elemento es la experiencia innovadora, la experimentación en su propia organización. Meterse, investigar, preguntar, buscar los objetivos, problemáticas y necesidades de la dirección y de los referentes clave. Aquí son muy importantes los instrumentos de medición que utilice.
  3. El soporte final consiste en compartir experiencias con colegas. Sobre todo en instancias de educación. Abrirse al conocimiento, profundizar y buscar qué hay debajo de las prácticas destacadas del mercado.

 Finalmente, a estos tres soportes le sumaría un elemento transversal que los une y potencia. Es algo que veo repetidamente y que aglutina todo el accionar del CIC: la actitud. Sobre todo la actitud hacia el aprendizaje. Los mejores Consultores Internos que conozco han demostrado con claridad que son muy inquietos en al momento de formarse, investigar, gestionar y compartir. Por eso nunca dejan de aprender. Y lo simpático es que se auto-definen como aprendices, no como expertos. Eso los convierte en un ejemplo a seguir. Al menos para mí lo son.

 

El CIC no acapara el micrófono.
Lo cede para que se expresen quienes
“hacen” la comunicación en el día a día.

 

 ¿Entonces la formación permanente es un requisito para llegar al rol consultivo?

Para los que amamos esta disciplina la formación permanente, más que un requisito, es un privilegio. En mi caso me sigo formando todos los años en las Clínicas 1A. También aprendo de mis colaboradores, socios, colegas y clientes. Tengo la fortuna de estar en contacto con comunicadores que ejercitan el rol consultivo en organizaciones complejas, muchas de ellas en contextos de transición o con cambios importantes. A todos los une esta característica particular: se siguen formando permanentemente. Quieren aprender y experimentar. Les gusta descubrir y marcar una diferencia en lo que hacen. Y las organizaciones a la vanguardia en comunicación interna buscan a este tipo de profesionales. Yo personalmente disfruto muchísimo cuando los contratan. Y veo que esto se da cada vez más: las organizaciones líderes contratan profesionales para “pensar” la comunicación, antes que para “hacerla”. El CIC no acapara el micrófono, sino todo lo contrario. Lo cede para que se expresen los integrantes de la organización, porque son ellos quienes “hacen” la comunicación en el día a día. De esa manera aportan un valor enorme a su empresa en particular y a la disciplina en general. Hoy, los Consultores Internos de Comunicación son los que marcan el camino.

 “Para los que amamos esta disciplina
la formación permanente, más que un requisito,
es un privilegio”

RedINSIDE agradece a Roberto Casasnovas por su valiosa colaboración en esta edición.

 


RedINSIDE 14-1 – Notas en este Número

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