Mujeres Ejecutivas

“Camino de resistir, perseverar y que te vaya bien, sin dejar de ser mujer”

Soledad Ovando

Soledad Ovando Green
Banco Estado (Chile)

Para Soledad Ovando, Gerente de Pequeñas Empresas de Banco Estado, la valentía es una de las virtudes que más admira en las mujeres que ejercen cargos ejecutivos.
Precisamente la valentía es un rasgo que también caracteriza a esta Ingeniero Civil Industrial que ha sido reconocida por tres años consecutivos dentro de las “100 mujeres líderes de Chile” (premio que otorga el diario El Mercurio) y escogida como “Ejecutiva del año 2010” galardón instaurado por Mujeres Empresarias y Revista Capital.

revista capital

Su vida profesional, desde muy temprano ha estado vinculada al Banco Estado, institución financiera del sector público chileno, a donde llegó con el deseo de atender a ese sentido social que quería dar a su trabajo.

La vocación de Soledad
siempre tuvo un sentido social

“Después de hacer mi práctica en el Ministerio de Salud me ofrecieron participar de un programa muy bonito en esa época, que era para personas que retornaban al país. Fui parte del equipo que ayudó a conformar lo que hoy es BancoEstado Microempresas (BEME), proyecto con el que desde el principio enganché. Cuando conocí qué era la microempresa, el trabajo con los clientes, conocer a las personas de tanto esfuerzo, quienes en ese tiempo no tenían acceso al sistema financiero, y pensar que tú podías colaborar y hacer una cosa que parecía casi imposible, para mí fue muy inspirador, así que me quedé, encontrando el sentido social que buscaba”.

Soledad a partir de 2007 asumió la gerencia general de BEME y dentro de sus mayores desafíos estuvo el de consolidar la Gestión de Personas. Convirtió a BEME en el número Uno en el Great Place to Work y lo ha mantenido dentro de los cinco primeros lugares de las Mejores Empresas para Trabajar en Chile, armó el sistema de gestión de la felicidad, logros de los cuales se siente muy orgullosa.

¿Cómo ves el desarrollo de la mujer en relación al del hombre en el ámbito laboral?

“En este país no es fácil. En mi caso no me planteé ‘yo quiero hacer esto en mi vida’, sino que las cosas fueron sucediendo y las oportunidades se me fueron dando. Las cosas que ocurrieron, los premios, las distinciones, todo eso fue sorpresivo. Era más una consecuencia que una meta cumplida.”
“Cuando comencé era más difícil. Creo que ahora hay mejores condiciones que hace 10 o 20 años atrás. Es un camino de resistir y perseverar y que te vaya bien, sin dejar de ser mujer. Porque existe la tendencia para ciertos espacios de poder, en los que normalmente están ocupados por los hombres, en los que tienes que empezar a jugar en un código masculino para ser aceptada. Me he resistido toda la vida a eso, mi consigna es: si les gusta bien y si no, no. En las empresas del mundo financiero, los gerentes generales son hombres. La única gerente general de un banco es mi jefa y en las filiales la gran mayoría son hombres.”
“Hoy en día siento que hay mayor apertura, que se entiende que uno tiene otros roles; sin embargo, no debes cargar con el estigma social, porque por un lado eres halagada por los logros profesionales y también criticada por la sociedad, por las cosas que has dejado en el plano personal. Inmediatamente tú escuchas la frase –pobres niños, no ven nunca a la mamá–.”

¿Qué admiras en una mujer ejecutiva?

La valentía. Hay que tenerla en esta época para tirarse a esos océanos. Porque creo que aún hay que ir en contra de estereotipos y prejuicios. Si no golpeas la mesa eres débil y si lo haces eres amachada: parecería no haber un término medio. Si un hombre llega mal un día a trabajar no se le dice nada, en cambio a una mujer se le tilda de histérica o que no controlas las emociones. Hay que ser valiente para seguir siendo uno mismo, porque las mujeres somos distintas a los hombres. Seguir adelante, ‘creerte el cuento’, sobre todo cuando vas adquiriendo más responsabilidades.”

¿A quién admiras?

“Admiro cosas de distintas personas, por ejemplo: la capacidad de soñar de muchos líderes y el compromiso con los ideales. Admiro a quienes son capaces de escuchar y congregar a la gente. No trabajan desde la imposición o autoridad, sino desde la seducción, de conectarse con los otros y desde ahí construir. Admiro las personas que son unos cerebritos, estructuran y conceptualizan (por ejemplo en el mundo de la estadística, de la matemática) esto de poner cosas en abstracto.”

¿Qué le dirías a las mujeres que están estudiando en la universidad y que pueden llegar a dirigir una empresa en el futuro?

“Que empiecen a romper algunos estereotipos en cuanto a la responsabilidad de construir una familia. La carga que lleva una mujer en la familia y con los hijos es muy pesada y si no construye desde el principio una co-responsabilidad en su vida familiar, es muy difícil cambiar después. Y eso influye en el trabajo. Una a veces termina restándose o haciendo el sacrificio porque no tiene otra opción. Desde esa mirada, es un buen punto de partida para hacer realidad sus sueños.”

“También les diría que participen de proyectos donde siempre puedan ser mujer. Que no tengan que parecerse a los hombres, sino que busquen complementarse, mantener su esencia femenina y todo lo que a nosotras nos hace distintas.”

“Trabajo eso mismo con mujeres emprendedoras del país, en un programa que se llama CreceMujer que lleva un año de existencia y busca hacer de BancoEstado una institución acogedora para la mujer en su condición y emprendimiento.”

“CreceMujer Emprendedora” de BancoEstado es un programa que atiende a todas las mujeres emprendedoras -clientes o no- para que puedan acceder a orientación personalizada, servicios financieros y no financieros. Además ofrece seminarios , talleres, información general y acceso a capacitaciones en una plataforma web y telefónica especialmente desarrolladas.
www.crecemujer.cl

Agradecemos a Soledad Ovando por la entrevista.

Por Luz Ángela Gómez
RedINSIDE@Comunicacion1A.com

RedINSIDE 15-1 – Notas en este Número

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